A partir del 1 de enero de 2026, entra en vigor la nueva normativa de facturación conocida como Veri*factu, que afectará a todas las sociedades sujetas al IRPF (por rendimientos de actividades económicas), al Impuesto de Sociedades o al Impuesto sobre la Renta de no Residentes por mediación de establecimiento permanente radicado en España, y que estén domiciliados en territorio español de régimen común que emitan facturas mediante sistemas informáticos. Esta medida forma parte del desarrollo de la Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, y se regula a través del Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre.
Para las
personas físicas
esta normativa entrará en vigor de manera obligatoria a partir del 1 de julio del 2026.
¿QUÉ ES VERI*FACTU?
Veri*factu no es un software, sino un sistema de emisión de facturas técnico y legal que deben cumplir los programas de facturación. Su objetivo es garantizar que cada factura emitida sea:
- Inalterable (no se puede modificar ni eliminar una vez emitida).
- Trazable (se puede seguir su ciclo de vida).
- Verificable (mediante un código QR y firma digital).
- Accesible y legible para la Agencia Tributaria.
¿SIGUE SIENDO VÁLIDO FACTURAR CON WORD, EXCEL O PROGRAMAS PROPIOS?
Sí, pero con condiciones. La Agencia Tributaria ha aclarado que no es obligatorio usar un software certificado si:
• Se utiliza Word sin fórmulas, macros ni automatizaciones.
• No se procesan datos fiscales ni se generan libros contables automáticamente.
En estos casos, al no considerarse que se está usando un Sistema Informático de Facturación (SIF) , no se aplica la normativa Veri*factu. Sin embargo, si el programa realiza cálculos automáticos, genera libros de IVA o IRPF, o almacena registros, entonces sí se considera un SIF y debe cumplir con Veri*factu.
¿Qué opciones tengo como empresa?
Acogerse a Veri*factu
(con envío automático a Hacienda)
- Las facturas se envían en tiempo real a la AEAT a través del programa informático o en la solución que proporciona la propia AEAT.
- Incluyen un código QR y la leyenda “Factura verificada por la AEAT”.
- Menor riesgo de inspecciones y mayor transparencia.
- Hacienda asume la conservación de los registros.
- Reducir inspecciones presenciales, ya que el control será continuo y digital
No acogerse a Veri*factu
(sin envío automático a Hacienda)
- Las facturas se almacenan localmente.
- Deben cumplir con los mismos requisitos técnicos (hash, firma, trazabilidad)..
- Se presentan solo si Hacienda lo requiere.
- Mayor responsabilidad de conservación y custodia por parte de la empresa.
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foco de inspecciones recurrentes